En la
administración del tiempo ocurre un efecto que es difícil de explicar, el cual
se relaciona con la misma percepción del tiempo, que como diría Einstein es relativo,
porque a veces nos sobra tiempo y en otras oportunidades nos falta, cuando realizamos
ciertas actividades el tiempo vuela mientras que ante otras tareas el tiempo se
aletarga.
Desearíamos
que siempre tuviéramos el tiempo suficiente para cumplir con nuestros
objetivos, sin presión ni angustia. ¿Por qué ocurre esto?
La
explicación a este fenómeno del cambio de velocidad en el tiempo, o mejor dicho
de la percepción del mismo, puede obedecer a varios factores entre los que se
encuentran, la motivación y la concentración. Veamos un poco mas enmendados
estos dos factores, motivación y concentración, y en especial como influyen de
manera positiva en la administración del tiempo.
La
administración del tiempo y su percepción se puede observar en ejemplos de la
vida cotidiana.
1. Un tenista o
deportista de elite y de alta competencia internacional, puede lograr que el
tiempo que transcurre entre el golpe del contrincante y la llegada a la
posición para que le pegues en respuesta, sea más lento o que lo percibas más
lento para permitirte acomodarte y darle con la raqueta lo mejor posible. Por ello,
estos deportistas de alta competencia pueden responder bolas que vienen a alta
velocidad, cosa inimaginable para un tenista amateur.
2. Un
trabajador de un empleo cualquiera siente que una misma tarea, a veces le
resulta más fácil, la aceita en menos tiempo, y hasta le sobra para realizar
algo adicional. Cuando se observa la posible razón de este evento maravilloso,
se encuentra que la motivación y la alegría son directamente responsables de
este mejor desempeño.
Dos eventos
diferentes pero con un mismo resultado, tanto el tenista alcanza un mejor
desempeño cuando se concentra, como el trabajador mejora sus logros cuando está
motivado.
La
concentración y la motivación por separado permiten la mejor administración del
tiempo y la obtención de mejores desempeños. ¿Qué tal si se acudiera a las dos
en forma simultánea? Con seguridades mejorarías aun más.
La
administración del tiempo es cuestión de percepción, porque el reloj anda a la
misma velocidad para todos, pero nuestra velocidad interna puede hacer que era íbamos
que estamos más o menos apurados, con más o menos presión para realizar nuestra
tarea, con más o menos disposición para lograr lo que nos proponemos.